BIENVENIDOS A MI REINO

MI NOMBRE ES MARTÍN NIGROMANTE; MI ORIGEN ES DESCONOCIDO, AUNQUE ALGUNAS PERSONAS AFIRMAN QUE SOY LEJANO PARIENTE DEL CONDE DE LAUTREAMONT. DESDE ESTE INSTANTE, CADA LECTOR QUE DECIDA ENTRAR A ÉSTE ESPACIO SERÁ MI HUÉSPED.

miércoles, 22 de febrero de 2017

Y LE TIENEN MIEDO...

y le tienen miedo a la gente que vive de otra manera que no sea el canon que impone la sociedad.
y le tienen miedo a la gente que piensa diferente y solo las mal pensadas (una gran mayoría) cree saberlo todo.
y le tienen miedo a las personas sabias que se alejan de la gente tóxica...
y por ese motivo la gente se aleja... por miedo e ignorancia. Entonces, yo les digo, 
si es por eso...
ténganme miedo.
Prefiero ser temido a ser amado por las masas inconformes.
Y a mi paso, yo les predicaré una verdad: qué tristes aquellas personas que viven atadas a prejuicios y a modelos de comportamientos que consideran "normales"
Prefiero ser visto como loco; prefiero que me teman; sacrifico toda interacción social a cambio de mantener mi naturaleza libre, creativa, sabia y ancestral, en fin, me refiero a toda naturaleza saludable que logré crear mediante años y sin la cual no tendría recuerdos no solo de semanas de nacer en esta existencia (o días no lo sé a la perfección) sino recuerdos de otras existencias (aunque parezca increíble)
Hoy sé quienes son algunos de ustedes y créanme si les digo que aún luego de siglos de conocerlos, continúan igual de tercos.
¿Vive en pecado? pase adelante.
Así habló Nigromante.


(Extraído de Así Habló nigromante - Libro III, sobre las existencias de aquí y de allá)

jueves, 19 de enero de 2017

SOMOS HIJOS DE LA TIERRA

SOMOS LOS HIJOS DE LA TIERRA,
LOS HIJOS DE NADIE;
NO SOMOS PUEBLOS ORIGINARIOS
PORQUE LA TIERRA QUE NOS ENGENDRÓ DESCONOCE
DE DIVISIONES CATASTRALES Y GEOGRÁFICAS; 
DESCONOCE DE NACIONES,
DE POLÍTICAS Y DE POLÍTICOS;
DE MENTIRAS Y VERDADES
DE FALSEDAD Y REALIDAD
NO SABE DE FICCIONES, NI REALIDADES
TODO ES REAL PARA LA TIERRA
TODO LO QUE PIENSA LA TIERRA
LO PENSAMOS NOSOTROS, SUS HIJOS
SOMOS LOS HIJOS DE LA TIERRA,
NO SOMOS PUEBLOS ORIGINARIOS.
QUIEN INVENTÓ A LOS PUEBLOS ORIGINARIOS
FUERON LOS MISMOS QUE NOS QUISIERON QUITAR TODO
QUIENES SE APODERARON DE NUESTRA LIBERTAD
QUIENES ESCLAVIZARON CON IDEOLOGÍAS TRANSFORMADAS,
QUE YA ERAN NUESTRAS MILENIOS ANTES DE QUE EL MÁS VIEJO 
DE LOS CONQUISTADORES TODAVÍA NO NACIERA.

SOY UN HIJO DE LA TIERRA,
NO TUYO
NI DE NADIE.
YO MISMO VUELO,
YO MISMO ARDO,
YO MISMO ME SEPULTO
YO MISMO ME AHOGO
LA TIERRA ES LO ÚNICO QUE JAMÁS PODRÁN QUITARME;
PORQUE NO ES MÍA Y LA SIENTO PROPIA AL MISMO TIEMPO.
PORQUE ME ALIMENTA Y YO LA ALIMENTO
PORQUE LA TIERRA FUE MI CUNA...
ES MI CASA...
Y SERÁ MI TUMBA.

martes, 27 de diciembre de 2016

Y PENSAR QUE CUANDO TE BUSQUÉ ARDUAMENTE NO APARECISTE. NUNCA SUPE PORQUÉ. AHORA LO ENTIENDO; ERA PORQUE TODAVÍA NO HABÍAS NACIDO.
Y TÚ EN OTRO TIEMPO,Y YO EN EL MÍO.
Y TÚ EN OTRO MUNDO, EN OTRO RITMO.
HASTA QUE UN SONIDO VIBRANTE 
LLEGÓ A MIS SENTIDOS PARA TORTURARME
Y HACER TEMBLAR MIS CUERDAS, ESAS CUERDAS QUE AL VIBRAR ME DAN LOCURA PARA ABRIR LOS OJOS.
Y ASÍ, ABRO LOS OJOS. NO PARA DESPERTAR;
SINO PARA VER EL ABISMO FRENTE A MÍ Y DARME CUENTA QUE TAN SOLO ATREVIÉNDOME A EXTENDER LAS ALAS
ESE ABISMO DESAPARECERÍA DE MI INTERIOR.
Y ME PERCATO, DE QUE NI SIQUIERA SOY LA MARIONETA COMPLETA; ME MANTENGO CONCIENTE DE QUE SOLO SOY, APENAS, UN TROZO DE HILO SOSTENIÉNDOLA



Y ATRAVESÉ INFINITOS PLANETAS; Y EN CADA UNO DE ELLOS, VENCÍ A MUCHOS HACEDORES SIN DARME CUENTA QUE SOY UNO MÁS DE ELLOS. FRENTE A MI PROPIA IMAGEN, ANTE MI REFLEJO, DESTRUYO Y RECONSTRUYO MI PARTE CREATIVA; Y ASÍ, DESTRUYENDO AL HACEDOR EXISTENTE EN MÍ, SURGE UN NUEVO HACEDOR; AQUEL, DESTRUCTOR DE MI PROPIO SER PARA VOLVER A CONSTRUIRME.
¿QUIEN SOY ENTONCES? UNA NUEVA CONSTRUCCIÓN LIBRE DE TODOS LOS GRANDES HACEDORES? UN HACEDOR DESTRUCTOR DE HACEDORES?... ¿O ALGUIEN QUE CREE AÚN TONTAMENTE EN LIBERARSE DE LOS DOGMAS? ¿Y QUIEN ESCRIBE LOS DOGMAS? ¿SERÁN ESCRITOS ESTOS POR UN HACEDOR INVISIBLE Y LEJANO QUE INTENTA ATRAERNOS?


LAS CUERDAS ME ATAN; PERO PREFIERO LAS LOCAS. NO ESAS LOCAS IDIOTAS, QUE SE LAS DAN DE LOCAS SIN SERLO; SINO AQUELLAS LOCAS QUE VUELAN CON SUS ALAS FORMADAS DE PERVERSIDAD.






...Y AL VER QUE EL ARTISTA SE RECOSTABA EN SU PEREZA, LA OBRA INCOMPLETA, PARA NO PERECER EN EL ABANDONO, DECIDIÓ CONCLUIRSE A SÍ MISMA; DE ESE MODO LA OBRA SE CONVIRTIÓ EN LA VERDADERA ARTISTA.


EN MI LUCHA POR LOGRAR QUE VEAN MI INTERIOR, ME VOLVÍ UN FANTASMA; AHORA ADEMÁS DE SER INVISIBLE POR DENTRO TAMBIÉN LO SOY EXTERIORMENTE.


¿QUIÉN SOY?, PREGUNTÉ; Y LOS OJOS DEL ANCIANO CÓSMICO BRILLARON CON SARCASMO Y DESDE LA TIERRA VI ESE BRILLO COMO DOS RELÁMPAGOS.
¿CUÁL ES MI FINALIDAD EN LA TIERRA?, PREGUNTÉ; Y EL ANCIANO SONRIÓ CON EL SONIDO DE UN TRUENO; Y LO QUE ME PARECÍA LLUVIA QUE CAÍA SOBRE MI ROSTRO, EN REALIDAD ERA SU SALIVA AL ESCUPIR SU CARCAJADA.
¿QUIÉN SOY? VOLVÍ A PREGUNTAR.
Y AL VOLVER A MIRAR EL UNIVERSO, SUS OJOS SE CERRARON, SU RISA SE FUE APAGANDO, Y LA SALIVA CAYENDO SOBRE MÍ, CESÓ DE PRONTO...
DEJÁNDOME EN LA MÁS INCERTIDUMBRE DE LAS SOLEDADES


me vi rodeado de agujeros negros invitándome a entrar; y entre ellos, una nebulosa transforma mi sustancia y me envuelve. El vacío de los agujeros negros se cierra, al fracasar en su intento de retenerme y desviar mi mirada hacia el punto del cual brota la luz.



ATRAPADO EN UN PORTAL DE LUZ Y SOMBRAS
DESDE NIÑO LAS SOMBRAS Y LAS LUCES LO PERSEGUÍAN. ERAN CONSTANCIAS QUE ÉL NO COMPRENDÍA. FINALMENTE, LLEGANDO A CIERTA EDAD, COMENZÓ A VIVIR EN LA REALIDAD LAS IMÁGENES ONÍRICAS QUE SIEMPRE LO PERSIGUIERON; LEJOS DE PREOCUPARSE SONRIÓ, PORQUE SI UNA DE SUS PESADILLAS PODÍA INSERTARSE EN SU REALIDAD, SIGNIFICABA QUE EL MÁS ARMÓNICO DE SUS SUEÑOS TAMBIÉN LO SERÍA ALGÚN DÍA.



R PAGÓ SU CAFÉ SÓLO POR COSTUMBRE, AUNQUE YA NADIE EXISTÍA PARA COBRAR NI DISFRUTAR EL DINERO; FINALMENTE ANTES DE QUE ELDINERO DEJARA DE SER IMPORTANTE PARA EL SER HUMANO, FUE EL SER HUMANO QUIEN SE ALEJÓ DEL DINERO. TOMÓ SU BRÚJULA Y SALIÓ A LA OSCURIDAD; A LA ETERNA OSCURIDAD A LA CUAL YA SE ESTABA ACOSTUMBRANDO. EN LAS OSCURAS FAUCES DE LO QUE QUEDABA DE CIPOLLETTI, R SE ABRIÓ CAMINO Y CONTINUÓ SU BÚSQUEDA. EVITÓ EL SEGUNDO TROZO DE CRISTAL ROTO, FUE EL PRIMER TROZO CLAVADO EN SU PIE EL QUE LE AVISÓ DE ESA VIDRIERA ROTA. SE DIO CUENTA QUE SIGUIÓ DE PIE SIN DESMAYARSE, Y SU RESPIRACIÓN SE MANTUVO NORMAL, TAN SOLO PORQUE LA ABSOLUTA OSCURIDAD NO LE PERMITIÓ VER SU PROPIA SANGRE. SE TIRÓ A DESCANSAR Y PENSÓ, MAÑANA CONTINUARÉ MI VIAJE. SONRIÓ SARCÁSTICAMENTE AL DARSE CUENTA QUE EN ESTA NUEVA ERA, EL DÍA Y LA NOCHE QUEDABAN MARCADAS POR OTROS SÍMBOLOS YA QUE LA CLARIDAD NO EXISTÍA PARA DAR CUENTA DEL COMIENZO DE UN NUEVO AMANECER.
(EXTRAÍDO DE "NOCTIVAGUS" - PARTE 1 - Capítulo 8)


"Y FINALMENTE NOS HABLAREMOS SIEMPRE EN SILENCIO; PORQUE EL CHOQUE DE MIRADAS (AÚN EN LA DISTANCIA) TAMBIÉN EMITÍAN EL SONIDO DE SUS VOCES". (M. Nigromante)

Y AQUÍ ESTOY DE PIE, A PESAR DE TODO, SOSTENIENDO CON DIFICULTAD EL PESO TORMENTOSO DE MI PROPIA LUZ.

...y camino sobre las estrellas; y cada brillo que piso es un sonido armónico; en el vacío cósmico que me rodea, surge de una nebulosa la forma erotizada de su ritmo; y ese ritmo me latiga por dentro, provocando llagas que, aunque dolorosas, mantienen su naturaleza musical. Su ritmo y el sonido de mis pasos se sincronizan. Son esas mismas llagas musicales, con cada nota dotadas de pigmentos oleosos diferentes, aquellas que me cubren como mortaja y áura, al mismo tiempo...


y aquella blancura que contrastaba con su bronceado natural, típico de ella, se deslizaba en su mirada. Observó que nada era parecido a lo que había visto con anterioridad; fue consciente de que jamás conocería nada igual. Pero al margen de lo físico, lo interior que brotaba como manantial destacaba como el trueno que antecede a la lluvia pronosticando prosperidad luego de la sequía; quizá eso fue lo que lo mantenía en ese limbo entre lo que debía hacer, y lo que sus impulsos querían realmente... Esa imagen lo inspiró a reescribir su propia versión de un libro antiguo ya escrito hacía tiempo.


y advirtió que a su paso las luces se apagaban, quedando tenuemente encendidas; pensó que alguna fuerza poderosa lo envolvía en oscuridad, hasta que se dio cuenta del motivo; las luces muchas veces ciegan impidiéndote avanzar, en cambio una iluminación tenue, un espacio en penumbras, te permite ver lo que se te presenta ante tu campo de visión.







viernes, 23 de diciembre de 2016

EL CICLO DE LA ESPERA (INCONCLUSO)

R recibió una carta. Solo una frase: Aquí espero. No supo quién era ni dónde lo esperaba; tomó su brújula y salió al exterior. ese exterior cuya fauce lo invitaba a ser devorado... y vaya que la tentación era grande. No le tuvo miedo a las fauces del exterior, hacía años que había dejado de temer gracias a... bueno... gracias a alguien. El tema es que ya no temía desde hacía años pero fingía seguir con miedo. porque un ser humano sin miedo, es peligroso y objeto de miradas; y una mirada (al mejor estilo sartreano) es mucho peor que el disparo de un obús; por eso fingía. Pero debería tener mucho cuidado de él mismo. porque fingir tener miedo para defenderse de los que temen a quienes no tienen miedo, podría, verdaderamente, convertirlo en alguien con miedo. R continuó su viaje. volvió a leer esa carta, esas dos palabras: "aquí espero". No sabía quien le había escrito esa carta pero R se apiadó de quien fuera que lo estaba esperando. Porque no hay nada más tortuoso en este mundo, que la propia espera; y no existe nada más infernal que aquello (sea cosa o persona) que domina el tiempo para hacerte esperar.
R se dio cuenta que dominaba ese tiempo y dejó de apresurarse, comenzó a caminar muy despacio. El tiempo estaba de su lado; aquella persona que lo esperaba se consumiría en la eternidad fatua de la espera.

ANGUSTIA SAMSIANA (INCONCLUSO)

ABRO LOS OJOS. Y LO PRIMERO QUE SIENTO ES ESTAR SOBRE MI CAMA; Y LO SEGUNDO QUE SIENTO ES QUE AÚN SIGO SIENDO HUMANO. Y ES REPUGNANTE Y ESPANTOSO VERME BAJO MI FORMA DE HUMANO, ESAS MANOS QUE ESCRIBEN Y PINTAN MOVIÉNDOSE; ESOS PIES Y PIERNAS QUE ME LLEVAN POR LUGARES QUE DIFIEREN A LOS QUE BUSCA MI MENTE.
MIRO AL CIELO DESAFIANTE Y GRITO (CON MI VOZ DETESTABLE DE HUMANO): PODRÉ SEGUIR SIÉNDOLO, PERO MI MENTE... ESA QUE SE REVOLUCIONA Y SE RETUERCE EN DIRECCIÓN CONTRARIA, ES LA DE UN INSECTO.

HACEDOR DE TIERRA

Y ATRAVESÉ INFINITOS PLANETAS; Y EN CADA UNO DE ELLOS, VENCÍ A MUCHOS HACEDORES SIN DARME CUENTA QUE SOY UNO MÁS DE ELLOS. FRENTE A MI PROPIA IMAGEN, ANTE MI REFLEJO, DESTRUYO Y RECONSTRUYO MI PARTE CREATIVA; Y ASÍ, DESTRUYENDO AL HACEDOR EXISTENTE EN MÍ, SURGE UN NUEVO HACEDOR; AQUEL, DESTRUCTOR DE MI PROPIO SER PARA VOLVER A CONSTRUIRME.
¿QUIEN SOY ENTONCES? UNA NUEVA CONSTRUCCIÓN LIBRE DE TODOS LOS GRANDES HACEDORES? UN HACEDOR DESTRUCTOR DE HACEDORES?... ¿O ALGUIEN QUE CREE AÚN TONTAMENTE EN LIBERARSE DE LOS DOGMAS? ¿Y QUIEN ESCRIBE LOS DOGMAS? ¿SERÁN ESCRITOS ESTOS POR UN HACEDOR INVISIBLE Y LEJANO QUE INTENTA ATRAERNOS?

lunes, 27 de julio de 2015

MICRORELATO SIN TÍTULO

...Y EL DIOS, INMERSO EN SU SOLEDAD, NO TARDÓ EN DESCUBRIR QUE SE HABÍA QUEDADO SIN ADEPTOS... Y LLORÓ.
Y A MILLONES DE KILÓMETROS DE DISTANCIA, UN HOMBRE, UN SIMPLE MORTAL, TAMBIÉN TRISTE Y SOLITARIO, PERCIBIÓ EL SENTIR DEL DIOS... Y SONRIÓ. PORQUE SI UN SER OMNIPOTENTE PODÍA COMPARTIR SU MISMO DESTINO, DURANTE UNA ETERNIDAD, SIGNIFICABA QUE PODRÍA SOPORTARLO, DURANTE SU PROPIO TIEMPO EXTENSO PERO FINITO...

SOBRE EL COMPAÑERISMO, LA AMISTAD Y OTRAS YERBAS



EXISTEN MUCHAS CLASES DE COMPAÑERISMO. DESDE EL MÁS ALEJADO CON EL CUAL SOLO COMPARTÍS UN HOLA Y UN CHAU HASTA EL MÁS PROFUNDO QUE CRECE SIN PERMITÍRTELO Y EN BREVE TIEMPO. AQUÍ DESCRIBO LO QUE ME PARECERÍA UNA FIEL CLASIFICACIÓN DE LOS DISTINTOS TIPOS DE COMPAÑERISMOS:

1- COMO ANTICIPÉ, EL PRIMERO SERÍA AQUEL TIPO DE COMPAÑERO CON EL CUAL SOLO INTERCAMBIAS UN HOLA Y UN CHAU;
2- TAMBIÉN ESTÁN AQUELLAS PERSONAS CON LAS CUALES COMPARTÍS BROMAS Y RISAS: NO SIGNIFICA QUE SEA CERCANO A UNA AMISTAD PERO SÍ ES POSIBLE ADVERTIRLO (SENTIRLO) COMO SI SE TRATARA DE UN COMPAÑERISMO AMISTOSO;
3- TAMBIÉN ESTÁN AQUELLAS PERSONAS QUE DA AGRADO COLABORAR, AYUDAR, Y HACER FAVORES; SERÍA LO QUE YO DEFINO COMO UN COMPAÑERISMO DE COMPROMISO;
4- CON OTRAS PERSONAS, EL PLACER YA RADICA EN CONVERSAR CON ELLAS, Y ESTÁ VINCULADO, GENERALMENTE, A UN ESTADO ANÍMICO QUE NOS PUEDE CAMBIAR TODO A NUESTRO ALREDEDOR, DE UN SEGUNDO A OTRO (INCLUSO SI SE TRATA DE UNA CONVERSACIÓN MANTENIDA POR CHAT O WHATSAPP; LA TECNOLOGÍA PUEDE CAMBIAR UNA VIDA SI SE SABE COMO UTILIZARLA). ESTA CLASE LA DEFINO COMO UN COMPAÑERISMO COMUNICATIVO;
5- OTROS COMPAÑERISMOS ESTÁN MÁS CERCA DE LA AFINIDAD, Y ES EL MOTIVO POR EL CUAL UNO SE ACERCA MÁS A UNAS PERSONAS QUE A OTRAS. QUIZÁ ESA AFINIDAD SEA POR VER ALGÚN REFLEJO DE UNO MISMO EN QUIEN NOS HABLA. SERÍA UN COMPAÑERISMO POR IDENTIFICACIÓN;
6- TAMBIÉN ES NECESARIO UN NIVEL DE COMPAÑERISMO QUE NO ALCANZAS A COMPRENDER, AL EXTREMO DE PERDER MINUTOS AL DÍA ANALIZANDO SI ESTA RELACIÓN SOCIAL SE TRATA VERDADERAMENTE DE COMPAÑERISMO, HIPNOTISMO, MAGNETISMO, DEPENDENCIA, U OTRA COSA. SON ESTAS ÚLTIMAS, PERSONAS ESPECIALES QUE NO DEJAS QUE PASEN DESAPERCIBIDAS. POR MUCHAS RAZONES QUE SOLO LAS ENTIENDE QUIEN LAS SIENTE, ES IMPOSIBLE OLVIDARLAS.
7- OTRA CLASE ES EL COMPAÑERO O COMPAÑERA QUE MIRAS REALMENTE PORQUE TE DAS CUENTA QUE DESTACA DE TODOS (PUEDE SER DEL SEXO OPUESTO O NO, SEGÚN CADA PERSONA), Y HASTA RESULTA AGRADABLE PERCIBIR SU SONRISA, SUS MOVIMIENTOS, Y HASTA SU VOZ (SOBRE TODO CUANDO ESTA SE DIRIGE A UNO);
8- POR ÚLTIMO, EXISTE LA PERSONA QUE SIN DARTE CUENTA LA PENSÁS MIL VECES POR DÍA (SIN QUE SEA OBSESIÓN; HAY QUE SABER DIFERENCIARLA Y HASTA AQUÍ LLEGO PORQUE ES UN TEMA BASTANTE EXTENSO QUE DESVIARÍA EL SENTIDO DE ESTE DISCURSO) ESTE COMPAÑERISMO SE INTRODUCE EN TU CEREBRO ACTIVANDO ONDAS QUE JAMÁS SE COMPRENDEN (NI SIQUIERA TENIENDO CONOCIMIENTOS DE NEUROLOGÍA O PSICOLOGÍA). ES EL COMPAÑERISMO QUE TRASPASA LÍMITES Y PREJUICIOS, ESTE COMPAÑERISMO TE OFRECE LA ALEGRÍA QUE CREÍAS PERDIDA Y HASTA SERÍA POSIBLE (SIN EXAGERAR) VERLO COMO EL PLACEBO, SI QUIEREN LLAMARLO ASÍ, DEL CUAL EXTRAEMOS ENERGÍA (NO ROBARLA O DE LO CONTRARIO SE CONVERTIRÍA EN MANIPULACIÓN, Y ESTE ES OTRO TEMA EXTENSO PARA DESARROLLAR EN OTRO MOMENTO) EN FIN, ESTE TIPO DE COMPAÑERISMO ES EL QUE TE INTRODUCE, EN DIVERSAS OCASIONES, EN LA ANTESALA DE LOS CONFLICTOS, LAS CRISIS Y LAS CONFUSIONES EMOCIONALES. EL CONFLICTO SE CENTRA, PRINCIPALMENTE, EN LAS ELECCIONES: EL SER O NO SER; ATRAVESAR ESE UMBRAL QUE UNE DOS TIEMPOS Y ESPACIOS O DECIDIR QUEDARSE INMÓVIL Y ESPERAR (SABIENDO QUE JAMÁS LO HARÁ) QUE SEA LA OTRA PERSONA LA QUE AVANCE Y TE RESCATE DE ESE ESPACIO NEUTRO, VACÍO, ENRARECIDO, ENTRE AMBOS. ESTE, QUEDARÍA DEFINIDO COMO UN COMPAÑERISMO AMOROSO (O AMANTE, O AMBAS COSAS) Y ES, ESPACIALMENTE HABLANDO EL UMBRAL DEL OLVIDO, EL UMBRAL DEL CAMBIO, ES EL ESPACIO DONDE SE HALLAN CADA UNO DE LOS SENTIMIENTOS AÚN SIN FORMA, REVUELTOS, E INIMAGINABLES QUE PODRÍAMOS LLEGAR (O HABER LLEGADO) A CONSTRUIR EN NUESTRO INTERIOR. HE AHÍ EL SIGNIFICADO REAL DE CRISIS Y CONFLICTO. HE AHÍ LA DIFERENCIA ENTRE MIRAR, VER, Y DISTINGUIR A ALGUIEN QUE NOS RESULTA ESPECIAL PARA NUESTRAS VIDAS (A RIESGO DE EQUIVOCARNOS EN LA ELECCIÓN Y SIN IMPORTARNOS CAER EN LA EQUIVOCACIÓN, UNA Y MIL VECES).

lunes, 6 de julio de 2015

EL RETRATO OVAL (de Edgar Allan Poe)



El castillo en el cual mi criado se le había ocurrido penetrar a la fuerza en vez de permitirme, malhadadamente herido como estaba, de pasar una noche al ras, era uno de esos edificios mezcla de grandeza y de melancolía que durante tanto tiempo levantaron sus altivas frentes en medio de los Apeninos, tanto en la realidad como en la imaginación de Mistress Radcliffe. Según toda apariencia, el castillo había sido recientemente abandonado, aunque temporariamente. Nos instalamos en una de las habitaciones más pequeñas y menos suntuosamente amuebladas. Estaba situada en una torre aislada del resto del edificio. Su decorado era rico, pero antiguo y sumamente deteriorado. Los muros estaban cubiertos de tapicerías y adornados con numerosos trofeos heráldicos de toda clase, y de ellos pendían un número verdaderamente prodigioso de pinturas modernas, ricas de estilo, encerradas en sendos marcos dorados, de gusto arabesco. Produjéronme profundo interés, y quizá mi incipiente delirio fue la causa, aquellos cuadros colgados no solamente en las paredes principales, sino también en una porción de rincones que la arquitectura caprichosa del castillo hacía inevitable; hice a Pedro cerrar los pesados postigos del salón, pues ya era hora avanzada, encender un gran candelabro de muchos brazos colocado al lado de mi cabecera, y abrir completamente las cortinas de negro terciopelo, guarnecidas de festones, que rodeaban el lecho. Quíselo así para poder, al menos, si no reconciliaba el sueño, distraerme alternativamente entre la contemplación de estas pinturas y la lectura de un pequeño volumen que había encontrado sobre la almohada y que trataba de su crítica y su análisis.

Leí largo tiempo; contemplé las pinturas religiosas devotamente; las horas huyeron, rápidas y silenciosas, y llegó la media noche. La posición del candelabro me molestaba, y extendiendo la mano con dificultad para no turbar el sueño de mi criado, lo coloqué de modo que arrojase la luz de lleno sobre el libro. Pero este movimiento produjo un efecto completamente inesperado. La luz de sus numerosas bujías dio de pleno en un nicho del salón que una de las columnas del lecho había hasta entonces cubierto con una sombra profunda. Vi envuelto en viva luz un cuadro que hasta entonces no advirtiera.

Era el retrato de una joven ya formada, casi mujer. Lo contemplé rápidamente y cerré los ojos. ¿Por qué? no me lo expliqué al principio; pero, en tanto que mis ojos permanecieron cerrados, analicé rápidamente el motivo que me los hacía cerrar. Era un movimiento involuntario para ganar tiempo y recapacitar, para asegurarme de que mi vista no me había engañado, para calmar y preparar mi espíritu a una contemplación más fría y más serena. Al cabo de algunos momentos, miré de nuevo el lienzo fijamente.

No era posible dudar, aun cuando lo hubiese querido; porque el primer rayo de luz al caer sobre el lienzo, había desvanecido el estupor delirante de que mis sentidos se hallaban poseídos, haciéndome volver repentinamente a la realidad de la vida.

El cuadro representaba, como ya he dicho, a una joven. se trataba sencillamente de un retrato de medio cuerpo, todo en este estilo, que se llama, en lenguaje técnico, estilo de viñeta; había en él mucho de la manera de pintar de Sully en sus cabezas favoritas. Los brazos, el seno y las puntas de sus radiantes cabellos, pendíanse en la sombra vaga, pero profunda, que servía de fondo a la imagen. El marco era oval, magníficamente dorado, y de un bello estilo morisco. Tal vez no fuese ni la ejecución de la obra, ni la excepcional belleza de su fisonomía lo que me impresionó tan repentina y profundamente. No podía creer que mi imaginación, al salir de su delirio, hubiese tomado la cabeza por la de una persona viva. Empero, los detalles del dibujo, el estilo de viñeta y el aspecto del marco, no me permitieron dudar ni un solo instante. Abismado en estas reflexiones, permanecí una hora entera con los ojos fijos en el retrato. Aquella inexplicable expresión de realidad y vida que al principio me hiciera estremecer, acabó por subyugarme. Lleno de terror y respeto, volví el candelabro a su primera posición, y habiendo así apartado de mi vista la causa de mi profunda agitación, me apoderé ansiosamente del volumen que contenía la historia y descripción de los cuadros. Busqué inmediatamente el número correspondiente al que marcaba el retrato oval, y leí la extraña y singular historia siguiente:

Era una joven de peregrina belleza, tan graciosa como amable, que en mala hora amó al pintor y, se desposó con él.

El tenía un carácter apasionado, estudioso y austero, y había puesto en el arte sus amores; ella, joven, de rarísima belleza, todo luz y sonrisas, con la alegría de un cervatillo, amándolo todo, no odiando más que el arte, que era su rival, no temiendo más que la paleta, los pinceles y demás instrumentos importunos que le arrebataban el amor de su adorado. Terrible impresión causó a la dama oír al pintor hablar del deseo de retratarla. Mas era humilde y sumisa, y sentóse pacientemente, durante largas semanas, en la sombría y alta habitación de la torre, donde la luz se filtraba sobre el pálido lienzo solamente por el cielo raso.

El artista cifraba su gloria en su obra, que avanzaba de hora en hora, de día en día.

Y era un hombre vehemente, extraño, pensativo y que se perdía en mil ensueños; tanto que no veía que la luz que penetraba tan lúgubremente en esta torre aislada secaba la salud y los encantos de su mujer, que se consumía para todos excepto para él.

Ella no obstante, sonreía más y más, porque veía que el pintor, que disfrutaba de gran fama, experimentaba un vivo y ardiente placer en su tarea, y trabajaba noche y día para trasladar al lienzo la imagen de la que tanto amaba, la cual de día en día. tornábase más débil y desanimada. Y, en verdad, los que contemplaban el retrato, comentaban en voz baja su semejanza maravillosa, prueba palpable del genio del pintor, y del profundo amor que su modelo le inspiraba. Pero, al fin, cuando el trabajo tocaba a su término, no se permitió a nadie entrar en la torre; porque el pintor había llegado a.enloquecer por el ardor con que tomaba su trabajo, y levantaba los ojos rara vez del lienzo, ni aun para mirar el rostro de su esposa. Y no podía ver que los colores que extendía sobre el lienzo borrábanse de las mejillas de la que tenía sentada a su lado. Y cuando muchas semanas hubieron transcurrido, y no restaba por hacer más que una cosa muy pequeña, sólo dar un toque sobre la boca y otro sobre los ojos, el alma de la dama palpitó aún, como la llama de una lámpara que está próxima a extinguirse. y entonces el pintor dió los toques, y durante un instante quedó en éxtasis ante el trabajo que había ejecutado; pero un minuto después, estremeciéndose, palideció intensamente herido por el terror, y gritando con voz terrible:

“—¡En verdad esta es la vida misma!— Volvióse bruscamente para mirar a su bien amada, ... ¡estaba muerta!”.

martes, 16 de junio de 2015

EL ARCÓN DE LOS RECUERDOS

El Arcón de los Recuerdos


La sin consuelo, sentada en un rincón, observaba aquellas manos que se habían cansado de trabajar después de sesenta y ocho años. El pañuelo blanco recibía las lágrimas que brotaban de sus ojos negros como el carbón. Julieta se acercó para abrazarla.
- ¡Qué será de mí, áura! –Repetía con tristeza. Mis brazo ya parecen gelatina; no puedo seguí en el campo...
- ¿Y la costura? Tengo entendido es una ayuda.
- Por culpa d’esto cachos d´algodón tuve que dejá la cosedora abandonada en un rincón. Veo sombras, comadre, sólo sombras. Pero pior es nada, ¿No es así?
- Claro Clementina, –Dijo complaciéndola, sin estar convencida por ese punto de vista– no se lamente. Algo se nos ocurrirá.
- Me abandonó el viejo, Julieta. El Jacinto me se jué pa bajo la tierra, a buscar la cosecha qu’este año no se animó a visitanos.
- Mire, comadre, ayí viene Don Eusebio. Y trai las papeleta del dijunto. Siguro él conoce alguna solución para aleja esa manga de langostas con traje y maletín.
- Mas que langostas parecían cuervo, Julieta. Cuervo picotiando enrededor de la puerta, cuando el amanecer tuavía no relucía.
El capataz llegaba a la hacienda y sacándose el sombrero de color pardo, por respeto a la viuda y a su patrón aún tibio, saludó con un movimiento de cabeza. Cuando le explicaron el asunto, el hombre miró a través de la ventana las primeras penumbras que se atrevían a salir al esconderse la antorcha que las tenía prisioneras. Luego se rascó el nidal de alimañas y enmarañando las zarzas albinas de tanto trabajar a cielo abierto, habló poniendo cara de Magdalena.
- Mire patroncita, no creo que sea güeno pa una mujer de edad y en su condición, ningún trabajo. Pero dicen que en la estancia vecina están buscando alguien pa que ayude en varias tareas. Buscan alguien pa que cuide al niño, que nació tuyido el pobrecito. Tiene cinco años... pero no camina y eso haría más fácil la tarea. A lo mejo...
- Gracias Don Eusebio, pero ya no quiero saber más nada de niños. Ya no importa, total... ¡Debo de estar muerta y no me enterao!
- ¿Porqué dice eso patroncita?
- ¿Cómo me se esplica sino que lo hijos dejen de vela a una? Uno se casó con una gringa y se jue del país; el otro quiso ser dotor. Saltó de mis brazos como maíz frito sin darme tiempo la idea de no volvé a velo.
- Estará orgullosa. Eso es una sencia muy conplicada.
- Sí... tan conplicada que no tiene tempo de vení en ese trueno con dos ruedas, pa fijase como está una. Vino una ve. Una ve, vino... pa mostrame un papel... una sola ve... en aquel tempo tuavía podía mirá, pero no sé leé, ansí me esplicó que era con eso como se sabía si podía se curandero o no. El más chico estará dándole la bienvenida al Jacinto. Hace años me dijeron que fue culpa de la disteria. Yo les dije... “¡Qué saben ustede! Si es muy crío pa andá liado en faldas”. Fue m´hijo el dotor el que me esplicó que la disteria es una enfermedá.
- No les afloje patroncita, esos abogados vienen a jugarle manganeta. No le afloje a la lucha. Así era el patrón; siguro a él no le hubiera gustado verla bajar los brazos.

Julieta tuvo que irse, tenía una familia para atender y el camino hacia su rancho era largo. No quería que la sorprendiera esa india, que tantos juraban haber visto, buscando a los que mataron a sus hijos y le quemaron su choza hace siglos.
Se despidió de su comadre, prometiéndole volver con la primera labranza de la peonada que ya se la veía parlotear preocupada por el destino del campo. Don Eusebio también se marchó, dejando a la reciente viuda hablando con el silencio. Fue en ese momento que los roñosos trapos colgados en la puerta se movieron, revelando una sombra entre los últimos gritos furiosos de la jornada. Se adelantó a la doliente y Clementina pudo ver la silueta de un muchacho. Su cara estaba formada por blanco mármol.
- ¿Qué se le ofrece, joven?
- Tome. Es su último aviso. Tiene cuarenta y ocho horas, de lo contrario tendremos que embargar –Al ver que no comprendía, fue más explícito– Tendríamos que quitarle la estancia, pero no se preocupe señora, no va a perder mucho –Miró la habitación evitando el féretro quizá por un remordimiento interno– Esto hoy, no tiene ningún valor.
- ¿Diaonde voy a sacar ese vento, joven?
- No es nuestro problema.
- ¿No hay otra cosa que podamo hacé? Usté parece una malva; no como lo otros.
- Lo siento, esperamos suficiente mientras vivía su esposo.

Sobre el rústico cajón cosechero donde cinco minutos antes se había sentado Don Eusebio, dejó un sobre conteniendo palabras que la mujer no descifró. Sólo entendía que le querían sacar el fruto de los años de esfuerzo de su esposo. Nada era igual desde que sacaron la hipoteca. Los ayudó una vez, eso sí; no podía negarlo pero esa misma hipoteca que les sirvió de ayuda, condenó al viejo en la actualidad. Muy despacio se le fue marchitando corazón.
El silencio volvió para intentar en vano consolarla. Se levantó y caminó hasta un polvoriento rincón, casi olvidado, donde el tiempo aún parecía cobrar vida. El arcón que allí se encontraba contenía algunas cosas sin valor, recuerdos añejos de una época esplendorosa.
Clementina apartó un sobre con billetes arrugados e inservibles. Después extrajo un paquete atado con una delgada cinta celeste. Lo abrió y sus manos acariciaron los tesoros de toda su vida, conservando aún los aromas rememorando su pasado. Una flor de tela usada el día de su casamiento; su madre la había confeccionado especialmente para aquella ocasión. Dos retratos que le ayudaban a recordar el rostro de sus hijos. Y sus alianzas...
Eran símbolos importantes para ella, uniendo ese amor que sólo pudo separar la muerte luego de sesenta años de matrimonio. Completaban el contenido, un paraguas y unos cuantos trapos enmohecidos sirviendo de banquete a un grupo de polillas. Guardó todo, cerró el arcón y volvió a sentarse al lado de su esposo.
Mirando los destellos que despedían los cirios sobre el crucifijo de plata que el viejo tenía colgado en su cuello, se quedó dormida... Y soñó.
Hacía años que no lo hacía, o tal vez no lo recordaba. Añorados tiempos volviendo para jugarle una broma a sus sentimientos. Jacinto entraba a la casa luego de un duro día de faena. Su sombra, con el sol colocado sobre su cabeza como un rojizo nimbo bordeándolo y haciéndolo parecer un santo. Los recibía ella y el pequeño que aún gozaba de buena salud.
El viejo roble se acercó a la enredadera, y le regaló un poco de su aliento. Ambos brillaban por el fuego que latía entre sus corazones, dando la sensación de ser una sola persona. Sus dos hijos mayores estaban más atrás, y todos reían... y se divertían... y danzaban junto al fogón.

La naturaleza abrió despacio sus ojos. Bostezó, mientras extendía sus rosados brazos y derramó sus centelleantes colores al entrar en la habitación junto con la Julieta, para darle el último adiós a Jacinto. La sin consuelo dormía sentada junto al ataúd con los brazos en forma de cruz sobre su pecho. Sonreía. Y aunque ya no tenía dientes, era una sonrisa envidiable. Rebosante de felicidad y de buenos momentos.
Y se quedó así... vestida de sonrisa. Y se quedó dormida... como abrazando a sus sueños.
Más allá, el arcón permanecía abierto. Sobre el suelo, una flor de tela, un par de retratos y unas sortijas, estaban rodeadas por esa cinta, como un delgado trozo de cielo, colocada en forma de corazón.
Cuando la vistieron para su entierro, contemplaron sobre su pecho una quemadura... una cicatriz cauterizada en forma de crucifijo.

Dicen los ancianos aún viviendo en esos parajes, que cuando el cielo comienza a inflamarse y antes de apagarse las nubes llameantes con la frialdad de la uña de plata, eclipsándose a sí misma, es común observarlos tomados de la mano, caminando entre esas hectáreas regadas con su sudor, hoy pertenecientes a un terrateniente... y si el tiempo favorece la visión, se distingue recortada sobre la línea marcando la distancia, una pequeña silueta saludando con sus frágiles deditos; esperándolos.

Extraído de Fábulas de una realidad inestable (2008)



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